sábado, 26 de mayo de 2007

Darwin Awards


Las concesiones de Darwin alaban la mejora del genoma humano honrando a quienes con sus muertes estupidas ayudan a depurar la especie, como terrorista iraquí Khay Rahnajet que murió al recibir por correo una carta-bomba que el mismo había enviado (pero que le devolvieron por no llevar remitente) o esos dos activistas de los derechos animales que protestaban la crueldad de enviar cerdos a un matadero en Bonn, liberando una manada prisionera y que cuando los dos mil cerdos se precipitaron repentinamente a través de la puerta que se abría, pisotearon a los manifestantes llevándolos a la muerte.

Aquí van algunas historias:

  • Un hombre entra en una tienda en Luisiana, realiza una compra de US$20 en caja y pide cambio. Cuando el vendedor abre el cajón del efectivo, el hombre tiró de un arma y pidió todo el dinero dentro del registro, que el vendedor proporcionó puntualmente. El hombre tomó el efectivo del vendedor y huyó, dejando la cuenta de los US$20 en el mostrador. La cantidad total de efectivo que él consiguió del cajón era US$15.

  • Un pantyhose era lo que usaba un individuo en su cara para intentar robar un almacén en una alameda. Cuando vino la seguridad, él asió rápidamente un bolso de compras y fingió hacer compras, olvidándose de que él todavía usaba el pantyhose. Lo capturaron, y su botín fue vuelto al almacén. Hay que ser muy. . .

  • Trajeron el hombre joven a un hospital de Toronto con una flecha en su cerebro. El policía explicó que la víctima estaba con un amigo en una gama del tiro al blanco, y perdió una flecha costosa llegando más allá de la blanco. El joven buscó en el matorral detrás del blanco, pero no podría encontrar su flecha. Le dijo en voz alta a su amigo, “Lanzame otra,” pensando le ayudaría a localizar la original. El amigo se confió, y la flecha voló de verdad, pulsando a la víctima entre los globos oculares y perforando su caja del cerebro.

domingo, 20 de mayo de 2007

Espera-nza

A veces es bueno esperar y tener paciencia en la espera de que algo que deseamos ocurra, pero una gran persona me dijo que de nada sirve hacerlo si no intervenimos para lograr nuestros objetivos. Es decir, que de nada sirve sentarse a dejar que el tiempo pase y haga realidad lo que queremos, si no ponemos algo de nuestra parte en el proceso.

A veces es más fácil no hacer nada, por temor al fracaso o por falta de voluntad (o por falta de autoestima, a veces) y observar como se desarrollan las cosas, así es simple, observando desde fuera lo que hacen en nuestras vidas, anhelos y seres queridos. Pero no está bien.

Con una actitud pasiva no conseguimos mucho. Siempre existe la posibilidad del fracaso y es algo con lo que debemos aprender a vivir. Sin embargo, análogamente existe la posibilidad del triunfo, jamás inalcanzable. Y pese a que soy partidaria de luchar hasta el final (no rendirse ante la adversidad y aunque suene terca, insistir), también se que hay que saber perder. Asumir la derrota; por que quien no la conoce, no conocerá no disfrutará lo que es el verdadero triunfo.

Lecciones de vida.

No se cuando dejé de esperar, pero me alegro de haberlo hecho a tiempo :)